Foso


Varias son las defensas exteriores del castillo: el foso, la contraescarpa, un camino cubierto, las plazas de armas y el glacis. Todas ellas debían poner impedimento y dificultad de avance a los soldados enemigos que intentasen asaltarlo.

El foso de este castillo que lo rodea en su totalidad, cuenta con un recorrido de 1.060 mts. y nunca ha contenido agua. El acceso al mismo desde el interior de la fortificación se hace a través de tres poternas (una de ellas inutilizada) y una cuarta destinada al acceso de jinetes a caballo, construidas con la finalidad de que los defensores pudiesen despejar el foso de tropas enemigas en caso de necesidad.

Actualmente los moradores del foso son los ciervos que, magníficamente adaptados, hacen las delicias del público que pasea por los glacis de la Ciudadela.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Accesibilidad